Eso, que no se ve allá arriba, son las estrellas.
Este es el cielo de una ciudad sin cielo.
             Las luces
             de un avión secuestrado
por las turbulencias,
la coreografía mecánica
de una sobrecargo,
                          su tai chi aéreo.
Este es el olor translúcido del aire
reciclado. La presión
rompiendo tus tímpanos. El engaño,
la esperanza y la verdad
alojados en la voz
desesperada e ininteligible del piloto,
según dice Montalbetti.
¿Y si el mensaje está
en la estática? ¿Si hay una estética
de la estática?
             All electronic devices
             should now be
turned off as they may
interfere with the aircraft
navigation and communication
systems. Sistemas de comunicación.
Aunque ninguna palabra sobreviva,
según dice vid supra. Ruido blanco.
La falta de combustible y la falta
de coraje. Una ligera falla
en las glándulas suprarrenales
(riñones, vid supra)
cuando se enciende la señal
de fasten seat belts,
cuando una máscara de oxígeno
aparece frente a ti
para ocultarnos en la respiración
de unos versos sincopados
crees ver en ello una señal,
pero la sombra de una epifanía
te produce náuseas.
Una bolsa para el mareo.
La bolsa de valores que perdimos
se desploma como un avión
sin combustible.
Como una economía verde
que vive de los créditos
por las emisiones de carbono
que no produce
por carecer de industria,
que recicla polímeros, cuerpos,
combustibles. Que usa
los cuerpos como combustibles.
             Se desploma
             como un niño
de once años tras inhalar,
desde una botella reciclada,
un hidrocarburo translúcido
             con el que los aviones se mantienen
             en el aire y los cuerpos
             se mantienen con hambre
unas gotas de combustible
compradas a un hombre con polio
en un basurero a las afueras de Nairobi.
Este es el efecto de la mariposa
mutante de la economía global.
             Esta sigue siendo
la frase superior del capitalismo,
la sintaxis de la sobreexplotación.
Así es como se descompone
la turbina de un avión y el cielo
de esta ciudad del tercer mundo
en otro continente.
Qué hacer, se preguntaba
Lenin, en caso de emergencia.
No corro, no grito,
no empujo. No pongo atención
cuando me siento en la salidas
de emergencia.
             Esta es una turbina que falla,
             la caída libre, el viaje
vertical. Las siglas del movimiento
uniformemente acelerado
coinciden con la onomatopeya
del beso. La contaminación
del verso por la prosa.
Contingencia emocional.
Esta es la contingencia lingüística,
ambiental en la que intentamos respirar
la doble circulación de los signos
y la sangre. El significante estacionado,
el insignificante futuro
estacionado en otro idioma,
un auto rojo estacionado en una calle
con nombre de país nórdico
de bandera roja y cruz blanca
en una colonia con nombre de político
liberal. Una marca alemana
de autos. Un crédito
que no he terminado de pagar.
Estas son la monedas
que tocaron nuestras manos
tras tocarnos, trastocando
             unos segundos
el tipo de cambio en turno
             al turnarnos
para salir de la cama
a alimentar el metabolismo
del parquímetro.
Este olor a basura y muerte es el país
donde nacimos. Todo esto
que ves algún día
             fue la región
             más transparente
del aire, algún día no será
tuyo ni el metro cuadrado
donde estás parado. Región cuatro.
Lo sentimos, el contenido
de esta oración
no está disponible
para su país. ¿Esto sigue siendo
México, siglo veintiuno?
El medio ambiente
es el mensaje. El miedo
es el mensaje encriptado
             en la atmósfera.
             ¿Tienes un minuto
para escuchar la palabra
del señor que da las noticias
en la tele? Un minuto para escuchar
la palabra agonizar
después de que el avión estalle.
Todo lo sólido se desvanece
             en el aire turbio
             de los puntos imeca.
Aunque ninguna palabra sobreviva
la caja negra será recuperada.
Alguien verá un tutorial
para hacer tutoriales en youtube.
Alguien escribirá un poema
con los datos del vuelo
en el que perdimos la vida.
Alguien hará ejercicios
             de meditación al ritmo
             del tai chi de una sobrecargo.
Alguien esperará en vano
por nosotros en el aeropuerto
sosteniendo un letrero
con nuestro nombre entre las manos.

Herson Barona (Ciudad de México, 1986) es escritor y traductor. Ha sido becario del Focaem, de la Fundación para las Letras Mexicanas y actualmente cuenta con la beca Jóvenes creadores del FONCA. Es editor del Fondo Editorial Tierra Adentro. No ha tenido hijos, no ha publicado libros y no ha plantado árboles.