Mal de ditus

 

Esta mujer está maldita,
solo puede escribir poemas de velador
y lo peor, es que las sirenas que solo ella escucha
no tienen nada de original
ni conmovedor.
Acerca del cementerio de insectos
que sigue creciendo al borde de su ventana
la poesía nada quiere agregar
Círculos carmín en el inodoro
El olor al abrir la nevera
Y la poesía
El ronroneo del refrigerador
escucha sonriente
Dos hileras perfectas de dientes

¿Y qué dicen, musas?
Esta mujer
¿ya pueden dejar de hablar por ella?
¿ya comió suficiente mierda
para dejar de vomitar palabras bellas?

 

Trigger

 

Crímenes
contra la gracia de la alimentación
cuando llueven dulces
Y tu vigilando el pavimento
–El mejor memento–
De una fogata
que comienza a calentar
Cuando la lluvia se desata

 

Jetlag

 

Un vaso al borde de una mesa
Brindó a la salud del tedio
en la habitación perpleja
Y cuando tus palabras
––Entonces––
––Y yo––
habiendo olvidado ese idioma
pensé que de tu boca
salían abejas
Y por el cristal turbio
Palpé la habitación perpleja

 

 

Rostros yodados

 

Otro enjambre

 

Se lleva el espacio
––Gris
El concreto––alambre
––Gris
En tu nariz––otro divino aguacero

 

Sonriendo a las piedras

 

Que caen del cielo

 


Paula Cucurella. Soy doctora en Literatura Comparada de la Universidad de Nueva York en Búfalo. Soy poeta y
traductora, tanto de poesía como de artículos académicos y libros académicos. Escribo en inglés y español y mi poesía refleja este titubeo. Mis poemas han salido publicados en Revista Laboratorio (Chile) y en Círculo de Poesía (México).