El escritor colombiano –quien donará para la causa ecológica el dinero percibido por las ventas del libro El Quijote Infantil– nos entrega en exclusiva sus perspectivas acerca del mundo, los libros, la infancia y los procesos de creación literaria. Con esta entrevista conocemos las primeras páginas del Quijote para niños y logramos vislumbrar aspectos en torno a la personalidad de quien es creador del Movimiento Hipnotismo Eólico, una vanguardia literaria del Siglo XXI que empieza a destellar en la lengua española.

 

Introducción Quijotito

[Que trata de una avispa.

Érase una vez. Un elefante juega Pingpong. Su mejor amigo, el pájaro Diamante Mandarín, canta una canción con Ancho Lanza]

ÉRASE UNAVISPA.

          PERDÓN, niños, perdón. Érase una vez, perdón. Es. Es una vez. Es un ave. O bueno, no es un ave. Es un elefante. Un mamut que vuela: tiene alillas en sus costillas. Un elefantillo de cuyo ingeniosillo nombre habré de acordarme. Un elefantito. Tito. Tito. Pero su nombre no es Tito. No. No.

          Tito, el elefantito, tiene otro nombre.

          ¿Y cómo se llama Tito, el elefantito, él cómo se llama, Profesor Cuentavispas?

          Pim. Su primer nombre es Pim. Así se llama. Su segundo nombre, en cambio, no es Don Segundo. No. No. Su segundo nombre también es Pim. Así que su primer y segundo nombre es Pim. Así. Igual. Pim. Tiene dos nombres gemelitos. Pim Pim. Por eso le dicen así: el elefante Pim Pim. Por eso le cantan así. El Elefante Pim Pim, se rasgó la nariz, por asustar a los niños, con un moco grande cual una lombriz. Su primer apellido es Pom y su segundo apellido es Pum.

           Su nombre completo es: Pim Pim Pom Pum.

          Su mejor amigo es un pájaro, de nombre Diamante Mandarín. Rin. Mandarín es un pájaro de color gris claro, con el pecho blanco y las paticas de color vino tinto, tinto y tinto, tomémonos un cappuccino, seamos estudiantes, seamos amigos. ¿Quieres ser mi profesor? Primero tenemos que ser amigos. Ja. Ja. Ja. Ya somos amigos. Tomémonos un cappuccino y seamos –juntos– un par de elefantitos.

          Ja. Ja. Ja. Ya somos elefantes. Dos elefantitos.

          Y estudiamos juntos. Con un pajarito: el Diamante Mandarín. El Diccionario Salvaje Quijotesco lo describe de la siguiente manera: hola, hola, hola; hola niños, el imponente Diamante Mandarín (Taeniopygia guttata), a quienes sus amigos llaman Diamante de Cebra de Timor o Pinzón Cebra, es también conocido como El Chino Mandarín.

          ¿De dónde es?

          ¿De dónde es quién: Pim Pim Pom Pum o Diamante Mandarín?

          No. Pim Pim Pom Pum, no. El pájaro asiático: el Diamante Mandarín. ¿De dónde es? Dime. ¿Su origen es de China, de la India o de Japón? ¿Es de Corea y usa correa? ¿El pájaro Diamante se pone medias?

          Te digo. De la India, no. De Japón, no. De Corea tampoco y tampoco lleva correa, tampoco se pone medias y su mamá no le da correa.

          Entonces dime. ¿Quién es?

          Quién es, quién es. Te lo voy a decir. Quién es, quién es: te lo voy a decir.

          Sí. Sí. Sí.

          El Chino Mandarín nació de una mandarina. Ja. Ja. Ja. Mentiras. El Diamante Mandarín nació de un diamante. Ja. Ja. Ja. Mentiras. El Diamante Mandarín es una especie de ave paseriforme. Paseriforme significa que hace paseos en su colegio de pájaros, con la Profesora Gaviota y los niños en uniforme. Paseriforme. Es un ave originaria de un país llamado Las Australias, un país que tiene muchas dalias. Diamante Mandarín se caracteriza por su plumaje de tenue color beige, que se diría como de blanco carbón, que se diría como un ave de plastilina viviendo en una mansión, la mansión del aire. Su pico y sus patas tienen un marcado color rojizo oscuro. Sus ojos son dos canicas. Su lengua es una canción. Sus plumas son lápices y colores, crayolas y sacapuntas: un borrador tan suave como las flores parece su mechón. Una canica es su alma. Una canica es su corazón. Diamante Mandarín es amante de Rina, la mandarina: para él, para Diamante, Rina la Mandarina es un diamante y Claudia la naranja es una perla. Nuestro Diamante Mandarín come también limones: para él, José Luis el Limón es una esmeralda. Así que el Pájaro Diamante desayuna diamantes, almuerza perlas y de onces come esmeraldas. Su mamá, su mamita, se las empaca en la lonchera. Cuando hace del cuerpo, Mandarín defeca piedras preciosas: anillos de diamante, bollitos de oro y piedritas de esmeralda. Te voy a contar su vida, mi vida. Diamante es el mejor amigo de Pim Pim Pom Pum, como ya se dijo. El Elefante Pim Pim Pom Pum aprendió a volar gracias a Diamante Mandarín. Fue en un abrir y cerrar de alas que aprendió a volar Pim Pim Pom Pum. Es decir, el pájaro Diamante es pájaro y también es profesor, porque enseña a volar.

          ¡No me digas!

          Sí te digo. Pim Pim Pom Pum, el elefante que vuela, en cambio, enseña a jugar Pingpong a los ratones. Coge la raqueta y Pim, raquetea, raquetea. Coge el Pimpón y Pim Pim Pom Pum el elefante pimponea, pimponea: empieza a jugar con otro elefante. Pim Pim Pom Pum la clava en la esquina de la mesa de Pingpong y gana: gana la partida y la festeja. No. No. No. Es mentira. Miento, miento y miento, con mi lengua de viento. Pim Pim Pom Pum no juega Pingpong. ¿Me creíste? ¿Creíste que Pim Pim Pom Pum juega al Pingpong? Yupi. Yupi. Eso te pasa por ser tan tenaza. Eso te pasa por ser tan buenaza. Eso te pasa, te pasa y te pasa, por ser calabaza.        

          Pim Pim.

          Pom Pum.

          ¿Quién es Pim Pim Pom Pum?

          Pim Pim Pom Pum es un elefante, con patitas de latón. Se lava el moquito con detergente y un pañolón. Se lo restriega por dentro, su moco, su moquito, su mocote, se lo restriega por fuera, su moco, su moquito, su moquín: con una lavadora y una manguera, se lava bien el moquín, estando siempre en chancletas y con una levantadora de colores que parece un festín. Es el mamut más grande del mundo. Del mundo no, del universo. Pim Pim el elefante apenas tiene siete años, pero habla y escribe bien el español. Es muy grande, lo que se dice grande sobremanera.

          Pim Pim Pom Pum es un mamut tan grande que aprende a volar por necesidad, no por gusto. Pim, al caminar sobre la tierra, con uno de sus pies destroza selvas, Pim Pim, destroza desiertos, Pim Pim Pom, destroza ciudades y países. Sólo con un pie, su pie de mamut. Pump. Destroza la ciudad entera. Pim pone sus pies en otra ciudad y Pim, la destroza. Pump. Camina. Pim Pim Pom Pum da otro paso y pump. Ciudad destrozada.

          Pim Pim Pom Pum es tan grande, tan grande, pero tan grande, que sus dos patas delanteras (Pim Pim) se posan sobre un continente. Digamos sobre América Latina, por decir algo, mientras sus otras dos patas, Pom Pum, llegan hasta otro continente, digamos llegan a Asia, por decir algo. Si lo miramos bien, cada una de sus cuatro patas tiene un nombre. Las dos patas de adelante se llaman Pim y Pim. Las dos patas de atrás se llaman Pom y Pum.

          Pero Pim Pim ya no camina. ¿No sabías?

          No. No lo sabía.

           Ahora lo sabes. Él vuela. Pim Pim Pom Pum sabe volar. Cuando es un cachorrito y gatea, destruye muchas ciudades y países, feudos y paisajes. Pero eso pasa cuando es chiquito. Ya no. ¿No sabías eso? Pues te lo voy a contar. Muy bien muy bien, te lo voy a contar, muy bien muy bien, te lo voy a contar.

          Pim Pim Pom Pum deja los pañales. Deja el tetero. Deja los pucheros Pim Pim. Deja los lloriqueos Pim Pim. Después deja el chupo: Pim Pim Pom Pum deja de tomar tetero, deja la teta, deja de tomar tetero Pim Pim Pom Pum. Crece, crece, crece. Nuestro elefantito crece. Entonces, entonces, abandona su chupo, un chupo del tamaño del cañón del colorado. Pim Pim Pom Pum es tan grande, que cuando niño le tienen que hacer una cuna que cuelga de las estrellas. Pim Pim Pom Pum pierde sus colmillitos de leche y empiezan a perfilarse sus colmillitos de marfil. Pim Pim. Ya le están saliendo. Pim Pim Pom Pum se cepilla sus colmillos con un cepillo dental que es cien veces más grande que la torre Eiffel. Usa una crema dental marca Mamumat. Después de gatear, Pim Pim Pom Pum aprende a caminar. Y ahí es cuando destroza ciudades, metrópolis, pueblos, naciones, reinos y terruños. Pero después aprende a volar, para no lastimar la tierra. Pim Pim Pom Pum es un niño elefante pacifista y oceanista: él es un caballero, es un caballerito. Uyuyui, caballerito, qué grande qué grande estás. Te voy a poner un dulce, en tu moco de cristal. Así que Pim Pim Pom Pum vive en el aire. Su moco es tan grande que cuando lo estira, la punta de su moco llega al sol. Sin embargo, no ha vuelto a estirar su moco, porque una vez se quemó la puntita de su nariz. Pim Pim Pom Pum aprendió la lección. Le pusieron una cura en su nariz y su nariz está sana. Muy sana. Sana que sana, la nariz más sana: sana que sana la nariz manzana. No debes estirar tu moco, no debes tu moquito no, tu moco tan grandotote, tu moco que llega al sol. Moco, moco, moquito. Moco, moco, moquín. Mosco que llega a la luna, moquín que llega al sol.

          —Pim Pim Pom Pum —lo reprende su mamá—, elefante grandulón. No me estires tanto el moco, porque te quemas con el sol.

          Yo una vez hablé con él.

          —Hola Pim Pim Pom Pum, hola, hola, hola —le dije con encantadora alegría—, ¿cuándo cumplas los dieciocho años vas a ser un Elefante Punk?

          —No. No. Un Punk no. Seré un elefante ballenato. Me voy a conseguir de novia una ballena, bien bonita, de ojos verdes y pestañas de color azul. Y vamos a bailar vallenato.

          —¿En dónde Pim Pim Pom Pum?

          —En el valle de Renato, el que escucha vallenato.

—Yo pensé que ibas a ser un Punk, por llamarte Pim Pim Pom Pum. Punk.

—Amigo elefante, cuéntame una cosa.

—Pregúntame la cosa.

—¿Por qué eres tan grande?

          —Porque todo bobo es grande. No. Mentiras. No sé. No sé. Pero si me sigues hasta el final, te prometo te lo juro, Tito, Tito, te lo juro, que te digo la verdad.

 

¿Me seguirás?

          Te seguiré, Pim Pim Pom Pum, elefante aviador, elefante de sol. Te seguiré. Porque tus ojos son tan grandes como la luna. Porque tu moco es una canción.

          Pin Pim Pom Pum tuvo una amiga, por internet. Después se volvieron novios, por la red. Un día salieron a dar un paseo y terminaron enredados. En una red. En una red de helado blanco y chocolate: chocolate de ajedrez.

 

          A la carga, caballeros, caballeritos.

          A leer. Con un ojo. Con el otro.

          Con los dos ojos. Así. Muy bien.

          Con el Quijotito jugamos los niños.

          Somos elefantes, muy caballeros.

          Muy caballeros, muy caballeritos.

          Caballeros. Caballos. Quijotitos.

          A la letra. Con una lanza. Con la armadura.

          Con Ancho Lanza. Con Rocío Andante.

            A la carga, combatientes, con los dientes.

          Sin los dientes. Con una boca. Con la otra.

           Con el Quijote, jugamos las niñas.

          Somos elefantas, muy caballeras.

          Muy caballeras, muy caballeritas.

          Silencio en la mancha. Es una orden.

          Silencio en la mancha. El burro hablará.

          Ahí viene. ¿Quién? Ahí viene. ¿Quién?

          El Burro. ¿Cuál Burro? El Burro. El Burrito.

          El Burro Simón. Simón el Burrito.

          Simón el Burrito: Simón caballero.

          Si quieres cantarle: síguelo leyendo.

 

Entrevista por Héctor Medina Varalta (Guadalajara – México)

Pocas veces, al menos en México, se escribe literatura infantil con toques de poesía tan elaborados. ¿Cómo nació la idea de escribir “Don Valeroso Oso Futbolista: El Quijote Infantil”?

La idea de escribir El Quijote Infantil surge como una tentativa de revolucionar la literatura infantil en idioma español. Toda obra clásica necesita ser actualizada y revisada, desde todos los formatos posibles, sea cine, teatro, televisión o literatura. Desde cervantes hasta nuestros días, el lenguaje ha sufrido las metamorfosis inherentes al tiempo y, no obstante ser una obra monumental, el Quijote es un libro que poca gente lee, está en las casas pero la gente no lo lee; los lectores modernos no lo comprenden: el extraordinario lenguaje que lo hizo destellar en su época es hoy obsoleto; para leer el Quijote se debe visitar el diccionario muchas veces por cada página y esto obstaculiza los ritmos naturales de la lectura, haciendo difícil el descubrimiento de la obra. Las ideas y riquezas del Quijote siguen intactas y son siempre deslumbrantes. Lo que trato de hacer es una versión contemporánea del Quijote, para lectores de este tiempo. Busco acercar a niños, docentes, jóvenes y adultos a los imaginarios de la magna obra de Cervantes. Procuro un lenguaje diáfano, actual y comprensible, pero sobre todo divertido y lúcido, siendo fiel a Cervantes. Ahora bien, la poesía, en su manifestación más transparente, se presenta como una herramienta sonora secreta, con la que esbozo un musical, donde prima el juego con la palabra, la comedia, el color de los personajes, el pensamiento eco-lógico y –más que nada– ese componente que no es frecuente en el hombre moderno: la alegría. Lo aseguro: la mejor manera de leer es jugando y sonriendo.

 

Cualquier persona que haya leído Don Quijote de la Mancha, puede darse cuenta que el autor quiere con la versión del Quijote Infantil introducir a los niños a la literatura, ya que el cuento habla de molinos y de frases como: “Un elefantillo de cuyo ingeniosillo nombre habré de acordarme”; “Ancho Lanza”, etc. ¿Estoy en lo cierto?

 

Así es. El objetivo principal del Quijote Infantil es contagiar a niños y lectores con la riqueza de la literatura. Contagiarlos de letras y sonrisas, de lucidez e historias, de realidades fantásticas y realidades soñadas, de cantos y ecología. Lo que aprendemos en los libros es pertenencia intrínseca, que nadie puede robarnos. Podemos perderlo todo y pueden quitarnos todo, menos lo que hemos aprendido. Es más, intuyo que en la literatura están muchas de las respuestas que el hombre moderno necesita para resolver sus crisis. El conjunto cultural no conoce su riqueza literaria. “Quizá tenemos alas, y ni sabemos”, dice Rómulo Bustos, poeta colombiano. Actualmente esbozo un nuevo libro: La odisea infantil. Trato de universalizar la grandeza de la literatura clásica en libros divertidos, que puedan ser disfrutados por lectores frecuentes tanto por personas que no tienen el hábito de la lectura. Concibo un libro como una especie de viento cuya libertad puede ser respirada por todos los seres. Exijo que los libros salgan de las bibliotecas, encuentren puentes de cristal, modernicen sus vestimentas y se internen en el alma del hombre. La literatura infantil me parece una plataforma estupenda para contagiar a las personas la alegría y sencillez que tiene la palabra escrita. Leer es como un vuelo que todos merecemos conocer. En el fondo, personajes como Ancho Lanza, Simón el Burrito, el elefante Pim Pim Pom Pum y el mismo protagonista, Nino el Quijotito, están siempre para recordarnos que la vida es más alegre, bella y sencilla de lo que suponemos y de lo que nos han dicho las religiones, las escuelas, los gobiernos y las empresas.

 

¿Consideras que este libro tendrá más aceptación leído que narrado, o ambas cosas?

En principio, el Quijote Infantil fue escrito para para ser narrado. Para que el adulto o el profesor lo lean con el niño. El acto de contar historias se ha venido desmembrando con la aparición de nuevas tecnologías. Estamos atados a las máquinas y los tiempos de compartir en familia en torno a la narración están en peligro. Prevalecen las pantallas. Campea el esnobismo cibernético. El hombre digital aún no da un uso adecuado a las herramientas de tecnología. Por tanto, mi intención es crear obras de alto impacto, que le permitan a las familias leer en las noches: reír, jugar, olvidar, nacer. La sonrisa es el alimento más potente para el alma del ser humano, tan importante como la comida o el oxígeno. A parte de la alegría de leer en familia, en el momento de hacer lectura compartida con los niños nace algo que también está en crisis: la amistad entre padres e hijos; nuestros niños pasan demasiado tiempo en las pantallas. Y quiero proponer la lectura narrada para enriquecer el tiempo en familia. A fin de cuentas los libros son pantallas más mágicas y poderosas que cualquier otra. Y aunque el Quijote infantil fue creado para ser narrado, la obra puede leerse perfectamente en “soledad”. La mejor compañía para un hombre solo es un buen libro. Espero que escrita y narrada la obra produzca los mismos efectos sobre el ser, entre ellos despertar a la magia de la realidad.

 

Considero que para contar cuentos a los niños, salvo tu opinión, no es necesario disfrazarse de ningún protagonista, ya que el narrador tiene la magia, el encanto de transportar al niño al maravilloso mundo de la imaginación. Esa es mi opinión, ¿cuál es la tuya?

Héctor, comparto tu opinión. La misión del narrador es transportar al lector a los mundos de la imaginación. Esa es la magia: crear e imaginar mundos que nos permitan –no soñar– sino despertar a esa otra gran magia, llamada realidad. La realidad es la magia de magias, la gran magia; y el mundo –con las estructuras que lo conforman hoy– es un sueño, donde las personas llevan un disfraz, un antifaz que no les pertenece. Pocos se atreven a ser lo que son. Los países no producen hombres sino máscaras que consumen y van por ahí, sonámbulas, lóbregas, obscuras. El hombre que no despierta se pierde de la gran magia y realidad que el universo puso en su interior. La imaginación –entonces– debe ser un puente que nos acerque a nuestra rica realidad, a nuestro yo verdadero. La filosofía nos confronta de una forma, la ciencia de otra, la religión de otra, el cine de otra. Con la literatura infantil busco confrontar al mundo a través de la comedia. Le apuesto a la alegría como esencia humana. Creo en la sonrisa como cumbre de la pedagogía. Creo en la imaginación y en la infancia como surtidores vitales para construir seres más humanos, más felices, más libres y más fantásticos, en el sentido potencial de la palabra. Saramago lo dijo a su manera: “Déjate llevar por el niño que fuiste”.

 

Me encantó leer la metáfora de que el “Diamante Mandarín come frutas y defeca piedras preciosas: anillos de diamante, bollitos de oro y piedritas de esmeralda”, ya que a los niños les gusta todo esto, así como el moco, el moquito, el mocote (trompa) del elefante Pim Pim Pom Pum. Aquí entre nos, como mis padres eran muy pobres, de niño yo solía fantasear eso, no precisamente con pájaros, pero solía fantasear mucho. Estoy seguro que a los niños les gustará. ¿Cuánto tiempo te llevó escribir El Quijote Infantil?

Héctor, tu comentario es muy oportuno. La literatura infantil de modo usual no tiene en cuenta a los niños; a veces obedece patrones comerciales u otros factores. Propongo a las grandes editoriales que los jurados para concursos de literatura infantil sean los niños, no los adultos. Los niños son científicos en potencia, son fantasía pura: pura libertad. Creo en el potencial de los niños y estoy seguro que para construir mundos posibles necesitaremos de la creatividad de los niños. Imagino ciudades inventadas por niños: aeropuertos, rascacielos, parques, industrias. El mundo, con sus ocho horas laborales y sus impuestos y sus reglas, hace que el individuo se vaya apagando con el tiempo. Es urgente reinventar el mundo y el hombre. Curiosamente, mis dos últimos libros nacieron de la idea de los niños. Por mi trabajo con primera infancia, he descubierto el maestro que habita en cada niño e intuyo los intereses de los niños para crear mis obras. Varias veces traté de acercar a los niños a la obra de Cervantes, pero no funcionó, por la complejidad de su lenguaje: los niños no lo entienden; no les interesa. Por eso decidí crear una versión que sí apasione a los niños. Otro día, una mañana, en un taller de exploración artística en un jardín infantil, un niño me dijo que le gustaría ser invisible (antes de esto me había dicho: “viento es lo que hace volar las cosas”). Desde ese día empecé a escribir la que considero mi mejor obra: El mago invisible (inédita). De tal modo que mis procesos de creación han surgido de los niños, esos maestros de quienes tenemos que aprender mucho. Y en cuanto al tiempo de escritura, fue muy rápido. A veces tardo unos dos o tres años recolectando los insumos necesarios para un libro, pero la escritura la hago en un par de semanas o meses cuando mucho. En las vacaciones me recluyo en mi casa y no salgo hasta tener un libro escrito. Los personajes me buscan, me llaman y el momento sucede como por arte de magia. Así pasó con el Quijote Infantil: me lo pasé tres años recogiendo ideas, perfeccionando personajes y lo escribí casi de golpe, en tres arduas e interminables semanas de trabajo diurno y nocturno (180 páginas aproximadamente).

 

El momento de Pim Pim Pom Pum y su novia, que terminan enredados en una telaraña, es una parte muy chistosa del Quijote Infantil.

En “Poemagias” (diccionario para magos inserto en el libro “El mago invisible”) la palabra “novia” aparece como sinónimo de “magia”. No puedo concebir la literatura como algo diferente al amor. Para mí, el lenguaje es una de las multiples y secretas formas del amor. De hecho, toda palabra es un acto de amor –una magia, un romance– entre letras. Además, siempre me ha producido una especie de hilaridad el noviazgo entre animales. Una fábula se hace más rica cuando los animales tienen novia y viven la cotidianidad del amor. Eso denota un aspecto humano que representado en animales resulta casi siempre en acto cómico. La historia del Quijote Infantil trasplanta la figura de Dulcinea del Toboso en la Burra Angélica, novia de Simón el Burrito. En torno a esa historia de amor se teje gran parte del libro. O se desteje. Pues el amor es una red… que nos enreda o nos desenreda.

 

A los niños les fascina mucho el juego de palabras propio del Quijote Infantil y, más aún, si se les narra en el kínder o jardín, pues las palabras son muy pegasosas. ¿Para qué edades escribiste este libro?

Existen algunos estándares, por cantidad de páginas y temáticas, para diferenciar las edades a las que se dirige un libro. La serie azul o naranja tiene una cantidad de páginas y con ellas se selecciona la edad del niño lector. No obstante, estoy trabajando en la creación de una novedad: la Serie Platino, es decir, un libro de literatura infantil que puede ser interpretado por niños de todas las edades, de cero a ciento ochenta años. Mis libros no encajan en ninguna serie en particular: encajan en todas. En Bogotá hicimos las pruebas de narrar fragmentos del Quijote Infantil a niños que no saben leer y escribir e igual la respuesta fue de total entendimiento. Para un niño que está aprendiendo el lenguaje es muy excitante escuchar historias del elefante Pim Pim Pom Pum; lo disfruta tanto como el lector adulto. El libro infantil tiene la cualidad de llevarnos a un estado de inocencia y alegría donde la edad no tiene años y donde el tiempo no es un minuto, ni un segundo, ni un tercero, sino una magia. Para leer y escuchar historias –al igual que para el amor y para aprender– no hay edad. Por eso me esfuerzo en tejer historias universales, que puedan llegar a todas las culturas y puedan ser entendidas por personas de todas las edades. La sonrisa es algo universal. Es más, se está creando un Libro-Álbum para niños de cero a tres años, de tal modo que el Quijote Infantil llegue a todas las edades.

 

David, dices que el libro nació en un proyecto de “Tejedores”. Podrías contarnos, ¿en qué consiste “Tejedores de vida”?

“Tejedores de vida” es un proyecto de arte dirigido a la primera infancia. Surgió en Bogotá (Colombia) en el año 2013, a través del Instituto Distrital de las Artes (Idartes). Profesionales de diversas áreas del arte nos hemos dado cita para abordar el reto de construir un revolucionario modelo pedagógico, denominado “Experiencia Artística”, espacio donde se acerca a los niños a las raíces del arte, mediante cuatro pilares: disfrute, creación, apropiación y apreciación. El proyecto es financiado por el estado y ha entregado grandes logros en apenas tres años de estar en función, por lo cual se cree que debería replicarse en todos los países. Fue en el proceso de escritura investigativa propio de este proyecto donde surgió la idea de crear El Quijote Infantil y El Mago Invisible, obras representativas del Movimiento Literario Hipnotismo Eólico.

 

¿El libro del Quiote Infantil estará a la venta en México?

Por supuesto que sí. Estará disponible en México y en todos los países de lengua hispana y será vertido al inglés en 2017. Habrá una edición en papel con materiales ecológicos y una versión digital, que estará en Amazon, Lulu, Gooogle Play Books y otras plataformas virtuales. Por ser una obra ecológica, se recomienda (se ruega) la lectura digital. Aunque el común de la gente no lo sabe, los libros virtuales son mucho más interactivos que un simple formato pdf (que no es libro digital) y ofrecen grandes beneficios. El libro digital es tan estupendo como el libro de papel. Además, las ganancias financieras del Quijote Infantil serán donadas para propagar la cultura ecológica en poblaciones infantiles y por eso sugerimos la lectura digital, para ser consecuentes con la postura ambientalista.

 

¿Estará el libro este año en la Feria Internacional del Libro (FIL) Guadalajara?

Sí. Esperamos que El Quijote Infantil tenga presencia en Guadalajara, no sólo este año sino los años que vienen, acompañando siempre las nuevas generaciones de lectores y presentándose como un libro esencial para difuminar los principios ecológicos y la lectura en familia, y por supuesto para reivindicar, no sólo el legado de Cervantes, sino el idioma español, que es una de las maravillas más hermosas del mundo.

 

 


David Saturno Donatti (Bogotá, 1984). Creador del movimiento literario Hipnotismo Eólico. Autor de la trilogía Circus, compuesta por las novelas cortas El país de los payasos (Premio a la Creación Literaria, 2012, EFA y Universidad Nacional de Colombia; segunda edición, Editorial Magisterio, 2015), El mago invisible (inédita) y Los naipes (en elaboración). Ha publicado el libro para niños El futbolista del aire yalista el libro Don valeroso oso futbolista: El Quijote Infantil. En 2014 public la novela Casa de locos (Premio a la Creación Literaria, Alcaldía Local de Bogotá, Iniciativas Artísticas y Culturales RUU). Finalista del III Premio Internacional de Poesía Desiderio Macías Silva (México, 2007) con la miscelánea poética Rondas para desnudar la noche. Ganador del XXVII Concurso Universitario Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia (2014) con la obra poética Recital para viento [Libro 1: Una sombra blanca]. Finalista del Premio Eros 2015 (Canarias, España) con el poema “Las músicas del cuerpo”.