Los poenimios de César Abraham Navarrete Vázquez pertenecen a la escuela de la ocurrencia. No esconden su filiación inmediata: son, como los poemínimos, juegos de palabras, albures, frases alteradas, gracejadas que hurgan en la jerga popular y que no temen a la grosería o a la chistosada. Un ejercicio que reivindica el lenguaje festivo, la brevedad y la aparente sencillez con la que nace signada esta poética.

 

 

Tienda temperamental

“Soy

totalmente

Falacio.”

 

Reconciliación

Después

de la

tormenta

viene

la cama.

 

Hermafrodítica

“Se solicita

personal

ambos

sexos.”

 

Presidencial

Entre

erección

y erección

hay

seis años

de más

turbación.

 

Achacoso

¿Quieres

que te cuente

ünguento?

 

NYC

¡Ay

a mí

me gustaría

morirme

en medio

de la

Quinta

Venida.

 

Cuento

Colorín

colorado

a meter

la verga

a otro lado.