Huésped

Viene por las noches

en forma de gato perverso

o sanguijuela

pero a veces se agiganta y es un tigre

Viene por las noches

a devorar la luz

a rasgar la piel

a horadar la carne

Viene por las noches

porque le gusta trazar laberintos

con los fragmentos del delirio

Siempre vuelve

taladra mi cabeza

despedaza el silencio

y engendra aquelarres en la almohada

 

Viene todas las noches

              Nunca le pido que se vaya.

 

§

Exilio

Este corazón no tiene patria

no tiene techo

ni calma

como niño que se ausenta

bajo disparos de luz

como cuerpo sin nombre

como espíritu insomne

en la negrura de la fosa común.

Adicto a la distancia

busca con urgencia el destierro

no soporta más

el llanto de todo lo que muere

en un segundo.

 

§

Parca embustera

Me equivoqué

la muerte no danza al borde del precipicio

no duerme en la manzana envenenada

ni habita la blanca paz del Prozac

No reposa en el filo del cuchillo

en las garras de la fiera

o en la fibra de la cuerda

que tantas veces se rompió

 

Aguarda maquiavélica

en los ojos de la cobardía

en el plato de lentejas duras

en la alambrada de la insulsa rutina

 

La he mirado de reojo

agazapada en un rincón

espera…

que se termine la tinta

que se acaben los poemas

que no haya sobre mi mesa papeles para rayar

 

Y mientras tanto

a la sombra de una pesadilla

              Ella descansa.

 


Yaroslabi Bañuelos Ceseña (La Paz, Baja California Sur, 1991). Licenciada en Psicología por la Universidad Internacional de La Paz. Beneficiaria del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA) 2016-2017, en la categoría de Jóvenes Creadores, por el proyecto literario “Fuego a la intemperie”. Ha publicado algunos cuentos en la Revista de Arte, Estética y Creación Contemporánea Rojo Siena. Es autora de “Micropesadillas”, cuadernillo de minificciones editado por Cuadernos de la Serpiente.

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