Los amantes

 

¿Quién los ve andar por la ciudad

si todos están ciegos?

Ellos se toman de la mano: algo habla

entre sus dedos, lenguas dulces

lamen la húmeda palma, corren por las falanges,

y arriba está la noche llena de ojos.

 

Son los amantes, su isla flota a la deriva

hacia muertes de césped, hacia puertos

que se abren entre sábanas.

Todo se desordena a través de ellos,

todo encuentra su cifra escamoteada;

pero ellos ni siquiera saben

que mientras ruedan en su amarga arena

hay una pausa en la obra de la nada,

el tigre es un jardín que juega.

 

Amanece en los carros de basura,

empiezan a salir los ciegos,

el ministerio abre sus puertas.

Los amantes rendidos se miran y se tocan

una vez más antes de oler el día.

 

Ya están vestidos, ya se van por la calle.

Y es sólo entonces

cuando están muertos, cuando están vestidos,

que la ciudad los recupera hipócrita

y les impone los deberes cotidianos.

 

 

 

The Lovers

 

Who sees them walk around the city

if they are all blind?

 

They hold hands: something speaks

between their fingers, sweet tongues

lick the damp palm, run for the phalanx,

and above the night is full of eyes.

 

Are the lovers, their island drift away

to demise lawns, towards harbors

that open between bedsheets.

 

Through them everything is disordered,

everything whisk away its figure;

but they don´t even know

that while they wander in their bitter sand

there is a pause in the play of nothingness,

the tiger is a garden that plays.

 

It begins to get light in the garbage trucks,

The blinds are starting to come out.

The ministery open its doors.

Lovers exhausted they look and touch each other

Once more before they smell the day.

 

They are already dressed, they already go by the street.

And it is only then

when they are dead, when they are dressed,

that the city hypocrite retrieve them

and enforce them the everyday duties.

 


Shaila Pineda (Ciudad de México,1986.) Traductora.