Javier Sánchez Menéndez (Puerto Real, Cádiz, 1964) publica en este 2017 dos títulos aforísticos: Artilugios y La alegría de lo imperfecto. El primero, un homenaje a Nicanor Parra; el segundo, un complejo ejercicio de sensibilización que subrepticiamente continúa la apuesta del primero. La aforística de Menéndez no es ajena al lirismo o a la observación poética, pero evita con sagacidad la greguería fácil para condensar al máximo la información: aquí la implicación y el sobrentendido juegan un papel medular. Una escritura que no por directa deja de ser sugerente y evocativa.

La lectura apresurada de estos títulos podría dejar la sensación de textos de corte “filosófico”, despojados de una dimensión estética.  Si bien en los aforismos de Sánchez Menéndez hay una marcada orientación ética y metafísica, e incluso ontológica, no por ello hay un descuido en el lenguaje. Al contrario: son la destreza en el arte de la concisión, y la densidad semántica que la palabra alcanza, las que permiten jugar con la interpretación de los mismos. Los aforismos de Sánchez Menéndez, si se leen despacio, asombran con celeridad.

 

 

¿Crees en la verdad? Primer error.

 

 

Aforismos: ilusiones momentáneas.

 

 

La tristeza es una estrofa sucia.

 

 

La falta de comunicación llena los bares.

 

 

La incertidumbre provoca brevedad.

 

 

Escribir y publicar es pasado. Leer es futuro.

 

 

¿Crees en la mentira? Segundo error.

 

 

*Javier Sánchez Menéndez. Artilugios, Madrid, Takara (Colección Wasabi), 2017.

 

 

***

 

 

La realidad no es bella, es verdadera.

 

 

Morir es nacer en falso.

 

 

Cuando nos falta el orden aparece la vida.

 

 

También vivir precisa su epitafio.

 

 

Todas las antologías de poetas suelen ser errores de nuestra literatura.

 

 

Es mejor ser ignorante en silencio que sabio vociferando.

 

 

Todos los libros son malos mientras no demuestren lo contrario.

 

 

 

*Javier Sánchez Menéndez. La alegría de lo imperfecto, Gijón, Asturias, Ediciones Trea, 2017.