Hoy es 16 de Agosto de 2017

Nunca más volverá a ser 4 de Julio de 2016

volveré a ese día una y otra vez pero nunca más volverá a ser

*

4 de Julio de 2016

Humo cósmico ascendiendo caliente

versos de tonos violentos en tu piel

todo eso cupo ahí, en ese 4 de Julio de 2016

*

(Después, todo era sangre)

Más que nada quería comerme tu sangre

hasta cerrar los ojos y ver la trayectoria del rumbo celestial.

Desaparecer, no ser un cuerpo

*

Éramos animales.

Que cómo sé que éramos animales

pues porque estábamos desnudas y ni nos dábamos cuenta

también por nuestros aullidos y por nuestro olfato, no teníamos palabras, éramos puro instinto.

*

Y ahora quién soy, me pregunto

soy besos que tambalean el centro de mi ego

besos que derriban mi ‘yo’, que me ofrecen como polvo al universo

no importa quién soy, quién soy realmente.

Deslizo mis dedos manchados de sal por debajo de tu piel

qué cruel la sal, cómo escuece en la carne.

Soy ritmos de violencia y de ternura

es tan bello extinguirse desbordando los límites en otro cuerpo…

*

Morir se parece a deslizarse por un precipicio de terciopelo mientras una lírica muda apaga tu conciencia.

*

Cada vez que te vas entierro mis muertes en un bolso colmado de tierra negra.

Has alterado mi orden, cuando me preguntan en qué aula es la clase respondo:

Nieve es una forma difícil de cama

Su color delata mis escalofríos a cada gota roja

Su miedo al vapor sabe que en este clima va a perder todas las guerras.

Voy por la vida en sentido contrario,

con la insistencia del luto sobre la piel

y un cementerio de orgasmos colgado del hombro.

*

¿Te piensas que no me doy cuenta de cuando parpadeas mientras cuentas lo que falta para acabar con todo?

Yo a veces también deseo marcharme con la palabra ‘yo’

Cuando todo esto acabe, cuando recuerde quién soy

le explicaré al destino que he existido varias veces:

una por cada surco muy al fondo de la tierra

*

Así he vivido yo

creciendo jugando a no ser

 


Elisa Day ( Barcelona/Londres, 1984). Migrante, estudiante, lesbiana y precaria. Es un experimento que se permite hablar desde la auto-ficción sobre la rebeldía, la lucha y el misterio sin la auto-censura que supondría usar un nombre real. Como dice la leyenda, Elisa Day duerme dónde crecen las rosas salvajes.