valdría la pena escribir un poema

que no comience en unas manos temblorosas

ni en el mar que recordamos en formas inexactas

gotas mareas tiempos borrados todos

 

valdría la pena escribir un poema

al menos uno

que dijera las cosas fuera de esta voz

de cualquiera

con un tono impostado en los desastres

ocluye vomita mastica

la lástima de tus vísceras que te duelen

ocluye vomita mastica

deja salir todo de una vez

de tu saliva emerge la única verdad que cabe en el poema

 

valdría la pena escribir un poema

con un epicentro alejado de arenas incalculables

frases hechas con el peso del canon

que comenzara ahí fuera de todo

en el sitio aquel donde fuimos imagen de la sombra

manifiesto sentimental de las heridas

inútil ocultamiento de esta lágrima

 

un poema que exista siempre más allá

en los espacios vacíos donde no supimos acomodar el lenguaje

 

 

Planos

toda casa nace de las ruinas

levanta aquí los muros

observa

la opción más viable es aquella

dejar de lado el sitio de las sombras

y edificar sobre ellas

todo lo que has pensado

observa

aquí deberán ir los muros

su fría oscuridad como un resguardo

será el centinela del calor del juego de los ojos encerrados entre sí

 

un día habrás de despertar dentro de ellos

y sentirás el arrojo que quema la dermis

te pedirán un nombre todas las cosas

y tratarás de decir

aire agua amor

y dirás también que un día supiste cuál era el nombre

y no recuerdas ahora

y no sabes

y dejaste de saber cuál qué en dónde se halla el color de cada sombra

 

tienes que pensar entonces

en la calma

imagina que dibujas los cielos

eres tú el que guiará aquí las estrellas que teñirán cada noche el sendero por el que atraviesan tus sueños

mira las ventanas

su pulso la altura el marco

todos los sitios mínimos por el que un día penetrará el aire

nada son ahora

apenas

un precipicio para que guardes toda la calma que puedas inhalar antes

de recordar que estás dormido

y sueñas con tu cuerpo sobre una cama desierta

 

la casa que imaginas ahora

es frágil

deberás construirla sobre ruinas

las ruinas que queden luego de quemarlo todo

las ruinas de sí mismas

las ruinas sobre las que esparzas tus cenizas

bajo las que guardes tu cadáver

en esas ruinas deberás construir la casa que imaginas

 

 


Abraham Guillermo Reyes Hernández (Hidalgo, 1993). Estudiante de la licenciatura en Lingüística y literatura hispánica en la BUAP, generación 2011. Locutor en el programa El lenguaje de lo Cotidiano (Radio BUAP). Participante del Séptimo curso de Creación Literaria para Jóvenes, séptima emisión 2015, realizado por la fundación para las Letras Mexicanas en la ciudad de Xalapa, Participación en el taller de literatura: Los signos en rotación, En la ciudad de Oaxaca, en el marco de la caravana Cultural Interfaz, el entorno que estamos diseñando. Algunos poemas fueron publicados en: Antilogía : 26 poetas desde puebla (editorial: tiempo-que-resta).