Los uniformes naranjas nunca deberían ser mirados con calma.

Nadie antepone un color prematuramente brillante a un trabajador de tiempo completo.

El joven encargado de sacar la basura del edificio C exige una mente en calma por parte de los usuarios.

No la encuentra en el apartamento C-604.

No con un uniforme naranja.

 

La mente inquilina del C-604 no acepta la calma desde los uniformes naranjas.

Las cucarachas dentro de la mente inquilina del C-604 tienen una pigmentación perteneciente a la misma gama de colores del uniforme naranja.

Los ataques tímidos de una esquizofrenia noble dentro del C-604 no facilitan el servicio de teléfono ante la intromisión del joven encargado de sacar la basura del edificio C en la mente inquilina del C-604.

La precisión peligrosa del ritmo cardíaco de la mente inquilina del C-604 acelera un remolino sonoro capaz de tornarse en: naranja, cucarachas y el joven encargado de sacar la basura del edificio C.

 

Los pasos del joven encargado de sacar la basura del edificio C no agitan únicamente a las flores de palma dentro del C-604, afortunadamente las flores de palma en la estancia común brindan remotas imágenes policromáticas en las que el naranja no permite alteración alguna.

Las flores de palma dentro del C-604 no exigen calma.

La policromía advierte una ligereza casi chocante.

La agitación de las flores de palma no es, en ningún sentido, únicamente naranja.

 

La mente inquilina del C-604 lo es

(naranja)

a veces

se degrada el rojo de su llanto con el pulso de las estrellas de madrugada.

Los pulsos de la madrugada intermitente son colores

que del ocre pasan a lo translúcido fugaz, luego fosforescean en la mañana y ahí

se acelera la desfiguración del ataque.

La perpetración del ataque al C-604 y a su mente inquilina revelan las mangas rotas del uniforme naranja.

El despedazamiento de las flores y la perpetua necesidad de nombrar calma al internamiento de la mente inquilina del C-604 no tiene relación con ninguna gama de tonos naranjas.

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Frida Librado, Lucía Sánchez Suárez (Cuidad de México, 1993) Estudia la licenciatura en Escritura creativa y Literatura en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ha colaborado en las revistas literarias Enter Magazine y Colectivo Diciembre-Diciembre. Formó parte de la antología Los reyes subterráneos . Veinte poetas jóvenes de México (La Bella Varsovia, 2015).