fiebre de anhelo sin fin

en el ello de mi nube

 

hijo diamantino

apenas visible

 

es espiral-luz de la alondra

 

criatura sin sueño

 

trazo de sonrisa

 

(no son labios los que estrujan)

 

sobre la ventana

aquello no está

 

¿qué habita aquí?

 

de rodillas el secreto-noche

 

pasado en estruendo

 

un pasillo se escarcha

         [nieve de pluma negra]

 

aliento de aullido sordo

 

un remanente estéril

en tierra de agua-luna

 

el sueño nunca vuelve claro

 

vibra, acaso, como selva de tigre:

 

a sombras de voz inalcanzable

 

en el ello, aquello mío

 

una nube en delirio infinito

 

espejo de piedra rota:

aquello jamás visto

 

indómito roce sonámbulo

 

las hojas reptan y escalan

troncos de majestuosa tristeza

 

indefinido rocío que palpita

 

itinerancia de señas

         incesantemente todo

 

¿quién mira y se reconoce sumergido en ello?

 

repite, sombra de eco:

 

“a una mano llueve la yerba

 

a una mano rompe la tormenta”

 

sin respuesta,

esto pregunta:

 

¿vidrio de nube

o agua en penumbra?

 

alas de reflejos cuesta abajo;

 

aquello ya no es mío

 


Aldo Vicencio (Ciudad de México, 1991) Poeta y pasante de la Licenciatura de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha publicado su trabajo en diferentes revistas literarias impresas y digitales, como La Piedra, Letras de Reserva, Errr-Magazine, Primera Página, Opción del ITAM, Monolito, LUMO, El Perro, La Cigarra, Aeroletras de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Círculo de Poesía. Revista Electrónica de Poesía, entre otras. Es autor del libro inédito Piel Quemada: Vicisitudes de lo Sensible.