Blowjob

Me gustan los secretos // guardo los míos en una bolsa // nadie puja por ellos en Wall Street // muchos llaman, pero a nadie le interesa // No conozco al lobo // le chuparía hasta las vísceras si pudiera // me conformo con los que mean en terrenos baldíos // Hombres de negocios // de esos que jamás se niegan a una aventura.

 

El principio consume // “Dejemos de ser utópicos” // puedo escribirlo una y otra vez // no me importan las mujeres, tampoco los niños // cada uno tiene sus problemas // yo podría dictar cátedra // en alguna universidad con conflictos morales // ahí hablaría de “LOS 5 PRINCIPIOS PARA ACABAR CON TUS SUEÑOS” // llevo preparándome años para eso // me siento listo // esta clase es solo para perdedores // perdedores como yo.

 

La clase comienza a las 6 // tengo los dientes amarillos // quisiera escribir sobre eso // terminamos a las 8 // y ya estoy muy borracho // cargo conmigo el espectro de una colonia que enmudece // ustedes me ven y saben que no diré una palabra // solo deseo volver y evitar el silencio.

 

Volver, creer, cazar, matar, morir // Volver a casa y sonreír //

 

Tengo una pistola // la dejé colgada en casa // está cargada // tiene un par de tiros extra // a nadie le interesa // me gusta hablar solo // voy a la tienda // compro cigarrillos y cerveza // camino de vuelta // abro la puerta // alguien me apunta con mi pistola // tengo un par de tiros extra // siempre fallo el primer disparo.

 

Silencio // Voy a escupir el humo en tu cara //.

 

§

Sencillo

Señor,
Podría acercarse y soltarme una cachetada.
Por piedad, Señor.

Hoy golpeé a mi esposa,
Lo hice mientras los vecinos escuchaban,
o aplaudían, yo que sé.

Después de eso,
Nos recostamos en un charco de lágrimas,
Por ahí donde escondíamos las penas.

Saque mi pistola señor,
¿Porque claro que tengo una, usted no?
Me apunté con ella y la miré a los ojos.

Ella no pudo contestar señor ¿puede creerlo?
No quería seguir viviendo,
Y aun así por piedad no pudo mentirme.

Nunca pude confiar en mis impulsos,
Tal vez hubiera podido matarme,
¿Se cree usted capaz de eso señor?

No responda, no lo haga maldita sea,
Llegue a su casa, tome el primer cuchillo e inténtelo,
Mañana estaré aquí.

Y si no lo estoy,
Lo siento,
Lo siento señor, fuimos capaces.

Buenas Tardes.

§

A Mano

Creí que podría tomar los bolígrafos de mi padre,
Lanzarlos contra alguna pared en blanco
Explotando tinta y ensuciando mis manos
Para emborracharme y escribir mala poesía.

No he podido.

Tengo una madre que limpia las paredes
Donde pude haber escrito
Con crayones
Versos que florecen en domingo.

Lo olvido todo.

Si acaso al cerrar los ojos
Como todos pienso,
La vida es engañosa.

Ctrl+C

“El hombre atiende a su instinto,
Pero su ingenuidad…”

Escapo del recorrido de los recuerdos
Dejando una nota a sus padres,
Escrita con cuerpos de arañas
Pegadas con alfileres a la palma de sus manos…

“…trabaja en el subconsciente
respondiendo a la naturaleza”

 

§

Latina

Si yo quisiera
Escribir para la ausencia
Resolviendo la línea

V
E
R
T
I
C
A
l

Y recoger al anónimo
Alcohólico que saluda a las familias los domingos
Cuando salen de la iglesia.

Porque un hombre grita
A mitad del parque
Con un teléfono que no deja de soñar,

Y gritar

El teléfono que no responde
Cuando nadie
Y quien, contesta…

Por la torcida cuerda
Alambrada como
Cola de cochino,

Se alarga, estira
Recoge
Y nadie contesta.

Ahí con voces
Que afinan agudos/graves
Como hienas que ríen.

Lunares en los nudillos
Besos de chicas dulces
Y las cartas de mis groupies

Un sábado que acaba mal
Dentro de la boca de un judío
Que come cerdo

Mil cuatrocientos noventa y dos
Todos persiguen a las zorras,
Las cocinan al sudor.
Así nació América.

 


Ricardo Guerra (Ambato, 1994) Desde el 2011 trabaja en proyectos culturales dentro y fuera de la provincia. La mayoría de estos proyectos está a cargo de promover el desarrollo y capacitación de la colectividad en temas de producción y apreciación cultural. El centro de sus actividades casi siempre ha sido la producción literaria, por el momento la poesía. Ha publicado en el diario EL PERIÓDICO, en la revista La guerra,  La Poesía de mi Silencio  y en El Humo.